Los que han pasado por un episodio de cálculos renales, más conocidos como “piedras en el riñón”, difícilmente olvidan el nivel de dolor e incomodidad que producen. Hoy ya es posible eliminarlas en una sola sesión (para piedras de hasta 3 cm) con un éxito cercano al 100%.

El Hospital La Milagrosa ha incorporado a su tecnología un Láser de Holmio que, en combinación con un ureteroscopio flexible con gran resolución de imagen, permite tratar los cálculos de riñón con una tasa de éxito prácticamente total.

Estamos hablando de la cirugía intrarrenal retrógrada (CIRR), una técnica quirúrgica desarrollada para el tratamiento los cálculos o piedras localizadas dentro de la vía urinaria intrarrenal. Gracias a esta técnica los doctores Cansino y López-Tello pueden tratar litiasis (cálculos) renales, tumores del tracto urinario superior no infiltrantes, estenosis uretrales y divertículos caliciales, entre otras aplicaciones.

Según las Guías Clínicas de la Asociación Europea de Urología, el mayor rendimiento de esta técnica se produce en el tratamiento de cálculos renales inferiores a 3cm.

Para la cirugía intrarrenal retrógrada se utiliza ureterorrenoscopio flexible de calibre fino, que permite igual que con la endoscopia digestiva, explorar todas las cavidades renales, localizando con facilidad la patología a tratar (litiasis, tumor…). Una vez localizada, se emplea una fibra de láser de holmio que se introduce por un canal de trabajo del ureteroscopio flexible. La destrucción de la lesión se realiza con control visual directo, permitiendo un control total sobre la fragmentación del cálculo, reduciendo al máximo el riesgo de complicaciones.

El sistema permite, además, extraer fragmentos con la ayuda de cestillos muy finos que se introducen por el canal de trabajo del ureterorrenoscopio flexible y obtener así muestras para un correcto análisis de la composición del cálculo o del tumor.

CIRR versus Litotricia

Desde hace muchos años, la litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) es de gran ayuda para el tratamiento de las litiasis renales y ureterales. Continúa teniendo su lugar en el tratamiento de la litiasis renal y ureteral pero ha permanecido estable a lo largo del tiempo, y sus indicaciones son más limitadas que las de la ureterorrenoscopia flexible. Por ejemplo, la litotricia tiene una tasa de éxito muy limitada para los cálculos de cáliz inferior, que es una de las localizaciones más frecuentes, siendo más eficazmente resueltos con la nueva técnica.

La evolución ascendente y con resultados excelentes tal y como lo demuestran publicaciones nacionales e internacionales, asociada a escasas complicaciones, hacen a ésta técnica estar en un escalón superior a la litotricia.

Actualmente, el desarrollo de la tecnología permite trabajar con ureteroscopios flexibles con gran resolución de imagen y aparatos de Láser de Holmio con fibras de 220 y 360 micras que nos permiten tratar los cálculos de riñón con un éxito cercano al 100% en un solo acto, con un ahorro importante de procedimientos, recursos y tiempo. Lo que llamamos Cirugía Intrarrenal Retrógrada.

CIRR versus ureterorrenoscopia convencional

La CIRR también mejora otra técnica parecida, la ureterorrenoscopia semirrígida, en la que se utiliza un ureteroscopio semirrígido convencional. Éste no permite trabajar al mismo nivel que en la cirugía intrarrenal retrógrada, porque el ureteroscopio semirrígido permite explorar muy bien el uréter y en ocasiones la pelvis renal, pero no permite explorar los cálices renales, ni asegurar un elevado éxito en el tratamiento de los cálculos renales.

Quédense con el mensaje, si usted tiene una litiasis renal, no deje de consultarle a su Urólogo por la nueva técnica de Ureterorrenoscopia Flexible, ya que sus resultados le serán tremendamente satisfactorios.

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